lunes, 25 de marzo de 2019

La recova del tiempo

Relojes de Cuco en la residencia de Armando Balladares -  Fotografía: Nora Jara

Nora Jara

(Un trabajo de la materia Taller de Redacción II - UAA 2019)


En la unión de las calles Colón y Presidente Franco, del Centro de Asunción, podemos apreciar tiendas de artesanías autóctonas de nuestro país. Se llevan la mirada los colores llamativos de las pinturas, trabajos hechos de cuero y el tan detallado ñanduti de cada prenda y de cada mantel. Todo esto exhibido en salones a puertas abiertas e incluso a lo largo de la vereda.
Pero este espacio de nuestro país más conocido como “Mercado La Recova”, aparte de ser un lugar turístico, contiene también la historia de Don Armando Balladares que vive en el segundo piso, arriba de las tiendas...
Hace 35 años, y a pesar de que los argentinos no eran bienvenidos en aquella época de Stroessner, para este hombre eso no fue ningún impedimento y arribó al Paraguay con el fin de realizar una pasantía para relojeros que le habían ofrecido en su ciudad natal Buenas Aires, Argentina.
Don Balladares (61) en ese entonces estaba especializado en los “Relojes de cuco” más conocidos como “Relojes cucú” pero también había estudiado relojería electrónica, entonces mientras realizaba su pasantía, reparaba relojes y enseñaba lo que había estudiado.
Con el correr del tiempo hizo de aquel antiguo piso su hogar y al mismo tiempo su propio taller de servicio técnico, con mucha pasión y capacitándose siempre; logro hacerse conocer sin ningún tipo de marketing, él dice que la mejor publicidad es hacer bien el trabajo, luego corre la voz y de esa manera consigue que más clientes depositen en él su confianza.
-“Me traen relojes de gamas bajas, hasta de cientos de dólares y a todos los trato por igual con la misma minuciosidad. Creo que eso hace a un buen relojero y las personas lo notan”, mencionó satisfactoriamente.
Así fue como en un mar de lupas, manecillas, engranajes y otras partecitas de relojes, se formó la familia de Don Balladares y luego de varios largos años, en Diciembre del 2014 junto con su hijo Elías, quien fue el único de sus 3 hijos que tomo cierto interés por la labor de su padre, dieron pasos firmes para abrir su propio local comercial; situado también en la recova.
Con un letrero que dice “EL RELOJERO” y que hace alusión a la bandera Suiza, Los Balladares abren sus puertas al público de 08:00 a 18:30, de lúnes a viernes y los sábados hasta las 14:00. Allí es el lugar donde para ellos se aplica el famoso refrán de Confucio que dice: “Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.

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