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Relojes de Cuco en la
residencia de Armando Balladares - Fotografía: Nora Jara
Nora Jara
(Un trabajo de la materia Taller de Redacción II - UAA
2019)
En la
unión de las calles Colón y Presidente Franco, del Centro de Asunción, podemos
apreciar tiendas de artesanías autóctonas de nuestro país. Se llevan la mirada
los colores llamativos de las pinturas, trabajos hechos de cuero y el tan
detallado ñanduti de cada prenda y de cada mantel. Todo esto exhibido en
salones a puertas abiertas e incluso a lo largo de la vereda.
Pero
este espacio de nuestro país más conocido como “Mercado La Recova”, aparte de
ser un lugar turístico, contiene también la historia de Don Armando Balladares
que vive en el segundo piso, arriba de las tiendas...
Hace 35
años, y a pesar de que los argentinos no eran bienvenidos en aquella época de
Stroessner, para este hombre eso no fue ningún impedimento y arribó al Paraguay
con el fin de realizar una pasantía para relojeros que le habían ofrecido en su
ciudad natal Buenas Aires, Argentina.
Don
Balladares (61) en ese entonces estaba especializado en los “Relojes de cuco”
más conocidos como “Relojes cucú” pero también había estudiado relojería
electrónica, entonces mientras realizaba su pasantía, reparaba relojes y
enseñaba lo que había estudiado.
Con el
correr del tiempo hizo de aquel antiguo piso su hogar y al mismo tiempo su
propio taller de servicio técnico, con mucha pasión y capacitándose siempre;
logro hacerse conocer sin ningún tipo de marketing, él dice que la mejor
publicidad es hacer bien el trabajo, luego corre la voz y de esa manera
consigue que más clientes depositen en él su confianza.
-“Me traen relojes de gamas bajas, hasta de
cientos de dólares y a todos los trato por igual con la misma minuciosidad.
Creo que eso hace a un buen relojero y las personas lo notan”,
mencionó satisfactoriamente.
Así fue
como en un mar de lupas, manecillas, engranajes y otras partecitas de relojes,
se formó la familia de Don Balladares y luego de varios largos años, en
Diciembre del 2014 junto con su hijo Elías, quien fue el único de sus 3 hijos
que tomo cierto interés por la labor de su padre, dieron pasos firmes para
abrir su propio local comercial; situado también en la recova.
Con un
letrero que dice “EL RELOJERO” y que hace alusión a la bandera Suiza, Los
Balladares abren sus puertas al público de 08:00 a 18:30, de lúnes a viernes y
los sábados hasta las 14:00. Allí es el lugar donde para ellos se aplica el
famoso refrán de Confucio que dice: “Elige
un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.

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